La pirámide escalonada de Sakkara. La obra de un genio

Cómo consigueron los antiguos egipcios en tan pocas generaciones crear y desarrollar un complicadísimo y completísimo sistema de escritura; sistema que, por cierto, salvo mínimas modificaciones se mantuvo vigente durante 3000 años. Poco tiempo después de los descubrimientos en Abidos nos encontramos en el recinto del faraón Zoser (2600 a.C.) en la zona de Sakkara, al sur del El Cairo, testimonios escritos que evidencian un amplio desarrollo en lo que a las cuestiones gramaticales se refiere. ¿Cómo consigueron desarrollar un sistema de escritura tan ingenioso en tan poco tiempo?

Con toda probabilidad, algo tuvo que ver en todo este enigma la figura de un genio. Imhotep. Los escribas del antiguo Egipto, antes de iniciar la redacción de cualquier documento, realizaban una libanación en honor de este misterioso personaje cuya tumba, todavía por descubrir, es el sueño de muchos egiptólogos. Quizás esconda en su interior las claves que nos ayuden a resolver el misterio de la escritura jeroglífica.

En el antiguo Egipto existió una tradición relacionada con Imhotep que cuenta de qué manera este sabio extraordinario recibió un día del cielo un libro mágico. Imhotep entre otros cargos desempeñaba el de “Portador de lo que el cielo trae”. ¿Incluían las claves de la escritura ese enigmático libro que el sabio egipcio recibió de las propias manos de los dioses celestes? ¿Se encontrará en su sepulcro, cuando ésta aparezca, una copia de este misterioso libro sagrado de los dioses?.

En cuanto a la Pirámide, la mayor parte de la envoltura exterior se ha ido. En algunos lugares el núcleo de albañilería ha desaparecido también. Es evidente había diferentes etapas de la construcción. La parte oriental da la mejor imagen, pero puede ser visto desde el lado norte y el sur también.

La estructura original era una cámara de cadáveres. Esta cámara es poco frecuente en que era de forma cuadrada; las mastabas eran rectangulares. La tumba real está a 28m de profundidad con una galería vertical que conduce a la misma. La entrada estaba sellada con 3 toneladas pieza de granito.

Pero si la pirámide en sí resulta admirable, su interior es cuanto realmemnte sorprendente, pues las entrañas del monumento son un verdadero laberinto de pozos, cámara mortuorias, almacenes y galerías, de casi seis (6) km, por el que es fácil perderse; Algo desconocido hasta la época y de un mérito no alcanzado hasta tiempos modernos. En la inmensa red de túneles y cámaras, Imhotep decoró una parte como si en verdad se tratara del palacio real, debió ser el Vaticano de la antiguedad. Salas exquisitamente decoradas con baldosas azules y puertas cuyos marcos se encontraban llenos de inscripciones jeroglificas. Las cámara azules, que es como se conocen, tenían los techos imitando un cielo cubierto de estrellas; Al igual que la cámara mortuoria del Faraón, cuya bóveda contenía ricos relieves de estrellas de cinco puntas, para que el rey, aún sepultado por toneladas de piedra, pudiera ascender al firmamento.

Respecto la tumba de Imhotep, 46 siglos cayeron sobre ella cubriéndola con el denso manto de las arenas de Sakara. La última morada del genial arquitecto se encuentra aún por descubrir, aunque lo más probable es pensar que se halle enterrado cerca de su faraón, a la espera de ser d escubierta.

About these ads

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: